Las Mil Noches y Un libro

Categorias:

Libros

Revistas:

Artículos de Coleción

¿Qués es la biblioterapia?

Por el libro todos dejamos ya de estar solos,
emparedados en nuestro propio campo visual;
antes bien, podemos participar
en todo el acontecer presente y pasado
y en el pensar y sentir de toda la humanidad.

(Stefan Zweig. Hombres, libros y ciudades)

Entendemos la extrañeza ante este nuevo termino, sin embargo, la relación entre la psicoterapia clínica con el poder de los libros, no es nueva; todo lo contrario ambos se nutren y superponen.

La Biblioterapia fue reconocida por vez primera como un aspecto de la bibliotecología en 1904, bajo la administración de un calificado bibliotecólogo en el Mc Lean Hospitals, en Massachussets (Ciganda, 1984, p. 47). No obstante sus orígenes se pueden rastrear ya en la antigüedad; por ejemplo en el antiguo Egipto, famoso por sus bibliotecas (recuérdese Alejandrìa) que estaban localizadas en templos que los egipcios denominaban "casas de vida" pues se consideraban centros de conocimiento y espiritualidad.

En la Edad Media, época de enorme crecimiento hospitalario en Europa, era habitual proporcionar libros a los pacientes, como complemento terapéutico ( Panella, 2001); la lectura de textos sagrados en el transcurso de una intervención quirúrgica, era un procedimiento común, usado para aliviar el dolor y amortiguar la angustia. (Caldin, 2001).

En los siglos XVIII y XIX, los hospitales psiquiátricos de Inglaterra, Francia, Alemania y Escocia contaban con bibliotecas para pacientes ya que los médicos que trataban enfermedades psíquicas en estos países recetaban la lectura como terapia (Enciclopedia citada por IFLA) . Y en la primera mitad del siglo XIX, "los servicios bibliotecarios eran una parte significativa de los programas terapéuticos para enfermedades psíquicas" (Dunkel, 1983. citada por IFLA).

En 1941 aparece una definición del término en el diccionario Dorland's Illustred Medical: "El empleo de libros y de lectura de los mismos en el tratamiento de enfermedades nerviosas." (citado por Ciganda, p. 48)

En 1949, una estudiante de bibliotecología de USA, presenta su tesis sobre Biblioterapia, que se convertirá en un referente para estudios posteriores.

Por su parte en 1973, la Associacao das Bibliotecas de Instituicoes e hospitais das EEUU (Mood, Limper, 1973) definió oficialmente la Biblioterapia como: "la utilización de materiales de lectura seleccionados como coadyuvante terapéutico en la medicina y la psiquiatría; la orientación en la solución de problemas personales por medio de la lectura dirigida, el tratamiento de la enfermedad, y la promoción de su recuperación a la sociedad."

Otra definición, ésta de Marc-Alain Ouaknin (1996, p. 97) "La lectura implica una interpretación que es en sí misma una terapia puesto que evoca la idea de libertad y permite atribuir al texto más de un sentido. La Biblioterapia contempla no sólo la lectura sino también el comentario que le es adicional. Así, las palabras se siguen unas a otras en una imbricación que conduce a la reflexión, al encuentro de múltiples verdades, en la que curar configura como un abrirse a otra dimensión."

Caldin (2001) afirma acerca de la Biblioterapia: "consiste en la lectura dirigida y discusión en grupo, que favorece la interacción entre las personas, llevándolas a expresar sus sentimientos: recelos, angustias y deseos. De esta forma el sujeto comparte con el grupo sus experiencias y valores"

En 2001 la IFLA (Internacional Federation of Library Associations and Institutions) presenta las "Pautas para bibliotecas al Servicio de pacientes de hospital, ancianos y discapacitados en Centros de atención de larga duración"; que fuera confeccionada por un equipo integrado por bibliotecólogos de 10 países, todos ellos especializados en la temática. Para elaborar dichas pautas el equipo realizó una investigación en 25 países que brindó información diversa, pero cuyo denominador común fue que la práctica de la biblioterapia daba resultados positivos, y se llevaba a cabo sobre todo con niños, enfermos mentales, ancianos y víctimas de catástrofes naturales (inundaciones, terremotos, etc).(Panella, N., 2001)

La Biblioterapia, etimológicamente alude a la cura mediante la lectura y consiste en una actividad que tiene por objetivo "sanar" mediante el libro. Para algunos profesionales de los servicios bibliotecarios se trata de una disciplina bibliotecológica que se lleva a cabo en instituciones como hospitales generales y psiquiátricos, asilos, geriátricos, etc. Para otros es una técnica psicológica complementaria de la psicoterapia comportamental o conductista que se puede llevar a cabo también en el consultorio privado.

Algunos la consideran como una herramienta de utilidad (por los mínimos recursos que se necesitan para llevarla a cabo) que puede ser utilizada en las más diversas situaciones cuyas características requieran de un servicio sencillo, económico y rápido en cuanto a sus condiciones de implementación.

Hay bibliotecólogos que sostienen que hay una Biblioterapia clínica (la utilizada para superar conflictos psicológicos) y una Biblioterapia de desarrollo personal, que apunta a la salud y a mejorar la calidad de vida del sujeto. Pero parecería haber consenso internacional en cuanto a algunos aspectos que desarrollamos a continuación, fruto de una etapa exploratoria de relevamiento bibliográfico previa a la realización de este trabajo.

La Biblioterapia es una disciplina moderna, una especialidad bibliotecológica, que consiste en utilizar al libro y la lectura como agentes terapéuticos; basándose en la convicción de que la relación que establece el paciente con la lectura, es compleja y constituye una experiencia única que brinda apoyo, solaz, entretenimiento, información y enriquecimiento espiritual. Factores éstos que pueden fomentar la rehabilitación de las personas enfermas.

Las modalidades de la Biblioterapia son muy diversas en diferentes partes del mundo, dependiendo del contexto socio cultural en el cual se desarrolla.

Nuestro objetivo es:

- Implementar un servicio que sea promotor de futuras gestiones de servicios bibliotecarios en los centros de salud. (en este caso en Lima Perú)

- Promover un espacio novedoso para la rehabilitación de personas con diversas patologías y dificultades emocionales, a través de una tarea que tienda a disminuir el tiempo de ocio (entiéndase ocio estéril).

Y más específicamente pretendemos:

- Brindar un espacio de encuentro confiable en el cual puedan expresarse y vincularse, a través de la lectura compartida.

- Favorecer la creatividad, habilitándolos para que tomen una actitud activa frente a la tarea.

- Desarrollar el proceso de simbolización, dando la posibilidad de poner en palabras los sentimientos, inquietudes, deseos, afectos, etc.

- Fomentar el hábito de lectura, con los beneficios que ello implica (enriquecimiento del lenguaje, de información, capacidad de pensar, socialización, etc.).

- Familiarizar a los pacientes con el libro, ofreciéndolo como objeto placentero que brinda información y entretenimiento.

- Facilitar la comunicación entre los integrantes del grupo.

- Fomentar y promover el proceso de socialización y la integración del paciente a la red social.

- Brindar a los pacientes la posibilidad de vincularse de una manera distinta, inaugurando un encuentro singular con los demás.

En este sentido pensamos que esta actividad ayudará a crear, (a través de la palabra escrita y hablada) ese espacio a mitad de camino entre lo sujetivo y lo objetivo, zona de transición, precursora de simbolización. Función ésta generalmente fallida o averiada en los pacientes con trastornos mentales.

El vínculo que un lector entabla con un libro tiene una doble (o triple) dimensión: por un lado, se da un encuentro sensual con el objeto-libro, al que puede tocar, oler, mirar, subrayar, compartir, prestar, en fin, manipular. Pero además se da casi siempre, una suerte de encuentro con un otro que escribe, con una persona que trasmite información, o que cuenta una historia, o que enseña como plantar árboles.

A La antropóloga francesa Michele Petit, a quien seguimos en nuestro estudio, ha realizado varios proyectos en comunidades carenciadas de las afueras de París, y ha teorizado y profundizado fina y seriamente sobre la función de la lectura como agente facilitador de construcción de sujetos. Ella afirma: "que la lectura los ayude a construirse, a imaginar otros mundos posibles, a soñar, a encontrar un sentido, a encontrar movilidad en el tablero de la sociedad, a encontrar la distancia que da el sentido del humor y a pensar...Estoy convencida de que la lectura [...] puede ayudar a los jóvenes a ser un poco más sujetos de su propia vida, y no solamente objetos de discursos represivos o paternalistas" (Petit, 2003. p. 17)

¿Cómo medir los efectos de un determinado texto en un determinado sujeto; cuando lo verdaderamente transformador pasa por el registro de lo inconciente?

Dice Petit: " El lector no es pasivo: juega con las palabras, imagina, desplaza sentidos, asocia e introduce variantes; pero a su vez es alterado, encuentra algo que no esperaba, y nunca sabe hasta donde puede ser llevado" (Petit, 2003, p. 28)

Premio Nobel de Literatura